“Tone from the top” es la implicación desde la cúpula.

Este principio es considerado por muchos especialistas como un elemento de vital importancia para el éxito de un programa de compliance.

Aplicar un programa de compliance en las empresas no servirá de nada si la alta dirección de la empresa hace caso omiso de las directivas que ellos mismos han implementado.

Los empleados de la organización sentirán que, aunque existe dicho programa, la cultura empresarial de la compañía es otra.

Por ello, debemos recordar que la cultura de una organización es poseedora de una gran influencia en el comportamiento de los individuos que la componen. Más, si cabe, que la que puedan ejercer las leyes o las políticas restrictivas.

Según sea la cultura corporativa, será la forma en que se percibe por el entorno.

Si algo caracteriza a todo empresario es su capacidad de exposición al riesgo. Tan es así que sólo los que son capaces de asumir riesgos pueden aspirar a ser empresarios. Estamos hablando de riesgos financieros, de riesgos de daños a terceros, riesgo sobre la salud y el equilibrio emocional del empresario y riesgos para la familia del empresario.

Es un buen síntoma que la empresa cuente con un Plan de Gestión del Riesgo.

La reforma del Código Penal de 2015 introduce un nuevo riesgo: la responsabilidad penal de la empresa y de sus órganos de administración de los delitos cometidos por empleados y directivos.

¿Qué puede hacer el empresario ante la exposición de este nuevo riesgo?

Solo existe una respuesta. Implementar un programa de compliance penal.

Con el compliance penal aportamos el valor de las buenas prácticas corporativas y la cultura de la legalidad.

Si tenemos en cuenta que una buena parte de los delitos que puedan ser cometidos por empleados y directivos son delitos sobre los que se desconoce su existencia, un buen compliance penal constituye una herramienta de educación imprescindible para minimizar su comisión.

Un buen programa de compliance debe trabajar sobre 33 delitos de los que cabe derivar la responsabilidad penal a empresa y administrador hasta identificar las actividades de riesgo; deberá generar unas políticas corporativas que determinen qué conductas están obligas o prohibidas en la organización y, por último, deberá contener una serie de procesos que aseguren el cumplimiento de las políticas corporativas.

Nuestra recomendación: ponte en contacto con tus abogados o asesores para que te ayuden a implementar en tu empresa un manual de cumplimiento penal.

Si ellos no pueden hacerlo, estaremos encantados en ponernos a tu disposición. Puedes visitarnos en www.bufetemoyajovercom o contactar al teléfono 965524161.

El pasado 7 de Julio tuvo lugar en Madrid el VIII Desayuno del Club Innovación bajo el nombre de “Ciberseguridad en los Despachos profesionales”, al que fue invitado Rafael Moya Jover, CEO y abogado de Bufete Moya Jover & Asociados.

En la reunión, fueron tratados temas de gran importancia, tales como la Auditoria de LOPD, Firewall, Antivirus y el Compliance Penal.

Rafael Moya hizo especial mención de la relevancia del riesgo y de la responsabilidad penal en el marco del ejercicio de la actividad de un despacho profesional.

A continuación, puede visualizar todo el desayuno donde se detalla más información, la aparición de Rafael se puede ver en la siguiente franja de tiempo (1:20:25 a 1:34:30) (ver desayuno).